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Estadio Azteca: historia, construcción, remodelaciones y partidos memorables

construcción del estadio azteca

"El Azteca no es un estadio. Es la memoria viva del fútbol."

Afición mexicana.

Hay recintos deportivos y hay catedrales. El Estadio Azteca, enclavado en la zona de Santa Úrsula, al sur de la Ciudad de México, pertenece a la segunda categoría. Desde su inauguración el 29 de mayo de 1966 hasta el 11 de junio de 2026, cuando México recibió a Sudáfrica en el partido inaugural del Mundial, ningún otro estadio en el planeta ha tenido el privilegio de abrir tres Copas del Mundo. Este es el relato de cómo nació, cómo sobrevivió y cómo ese coloso de concreto y acero se convirtió en el templo del fútbol universal.

El error que se volvió monumento.

La historia del Azteca comienza, paradójicamente, con un error. Corría 1962 cuando Emilio Azcárraga Milmo, dueño de Televisa y del Club América, decidió construir un estadio propio con capacidad para competir con los mejores del mundo, con la mira puesta en obtener la sede del Mundial de 1970. Para el diseño convocó a los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca, los mismos que más tarde proyectarían el Museo Nacional de Antropología. Sin embargo, el error fundacional fue la elección del terreno: el suelo de Santa Úrsula estaba repleto de roca volcánica, herencia del volcán Xitle, lo que duplicó el presupuesto original antes de clavar el último tornillo.

A pesar del contratiempo, la obra continuó. La empresa designada para la ejecución fue ICA (Ingenieros Civiles Asociados), la misma constructora que años antes había edificado la Basílica de Guadalupe y que en aquella época dominaba la ingeniería civil mexicana. Entre 1963 y 1966, ICA levantó una estructura de concreto armado basada en un marco rígido que sostiene la enorme gradería y la techumbre de acero laminado de 1,200 toneladas, estructura que, con sus remodelaciones, se mantiene hasta hoy. Para cubrir parte del financiamiento, Azcárraga Milmo tuvo que solicitar un préstamo a Banorte -dato que cobra una ironía histórica particular, como se verá más adelante- y no terminó de liquidar esa deuda hasta 1980. Se vendieron palcos y plateas por adelantado con contratos de uso por 99 años, a precios que iban de ocho mil a 115 mil pesos de la época.

La inauguración fue el 29 de mayo de 1966, con un amistoso entre el Club América y el Torino de Italia. Ante 110 mil espectadores, el brasileño Arlindo Dos Santos anotó el primer gol de la historia del recinto. El estadio abrió sus puertas sin el techo terminado; esa estructura metálica tardó otro año más en quedar lista.

El nombre, elegido por el pueblo.

El nombre del nuevo estadio no quedó en manos de ningún arquitecto, directivo deportivo ni empresario. En 1966, el Servicio Postal Mexicano emitió una convocatoria para bautizar el recinto: los interesados debían enviar sus propuestas por carta, y la fecha del sello postal determinaría al padrino oficial. El nombre más votado fue "Azteca", propuesto por Antonio Vázquez Torres, de León, Guanajuato. Como recompensa, recibió dos asientos en platea con derecho de uso por 99 años, que en teoría vencerán en 2065. Así, el pueblo bautizó a su catedral.

A lo largo de los años, el estadio ha tenido varios nombres. En enero de 1997, Televisa cambió oficialmente su denominación a Estadio Guillermo Cañedo, en tributo al ejecutivo homónimo, expresidente de la Federación Mexicana de Fútbol y miembro del comité ejecutivo de la FIFA, fallecido ese mismo mes. El cambio resultó tan impopular que el propio Televisa volvió a la denominación original poco tiempo después. En marzo de 2025, el banco Banorte adquirió los derechos de nombre y lo rebautizó oficialmente como Estadio Banorte, inversión que contribuyó a financiar la gran remodelación rumbo al Mundial 2026. Para efectos de la FIFA, que no permite marcas comerciales en sus sedes, el recinto se conoció durante la Copa del Mundo como Estadio Ciudad de México.

Las remodelaciones: cada Copa del Mundo, una nueva piel.

El Azteca ha tenido cuatro grandes intervenciones a lo largo de su historia, cada una marcada por un evento deportivo de primer nivel.

La primera transformación significativa llegó en 1985, con la mira puesta en el Mundial de 1986. Se reorganizaron los accesos en las plazas oriente y poniente con nuevos sistemas de entrada, puertas giratorias, contadores electrónicos y puestos de vigilancia. Los vestidores se renovaron con áreas de hidromasaje y zona de calentamiento, se construyó una sala de conferencias con capacidad para 200 periodistas y se instalaron 36 posiciones para fotógrafos y 40 cámaras de televisión. En la zona de palcos se sumaron 62 nuevos espacios de alto nivel, más un área exclusiva para la FIFA con capacidad para 400 personas. El estadio llegó al Mundial con su máxima capacidad histórica: 115 mil aficionados, cifra que lo colocó como uno de los tres estadios más grandes del mundo en ese momento. Durante las obras, el 19 de septiembre de 1985 ocurrió el devastador terremoto que sacudió la Ciudad de México. El Azteca no sufrió afectaciones graves gracias a su ubicación sobre suelo volcánico más firme en el sur de la capital, y a que desde su concepción fue diseñado con un sistema de juntas estructurales en cuatro bloques independientes, precisamente para resistir movimientos sísmicos.

La segunda etapa llegó a finales de los noventa. En 1999, con motivo de la visita del Papa Juan Pablo II, se instaló el primer sistema de pantallas gigantes de alta definición en la historia del estadio. En 2001, bajo patrocinio de Coca-Cola, se colocaron butacas individuales en la zona especial baja. Entre 2002 y 2003 ese modelo llegó a las zonas laterales altas. Estos cambios redujeron el aforo: de 115 mil se bajó a 110 mil en 1999 y a 105 mil en 2001.

La tercera remodelación, entre 2013 y 2016, fue impulsada por la llegada de la NFL a México. Los Oakland Raiders y los Houston Texans exigían estándares que el recinto aún no cubría. Con una inversión de 12 millones de dólares se modernizaron instalaciones y el aforo quedó en 83,264 espectadores. Ese número confirma la paradoja que acompaña a los grandes estadios contemporáneos: a mayor comodidad, menor capacidad.

La cuarta y más ambiciosa remodelación inició el 26 de mayo de 2024, al día siguiente de la final del Clausura entre América y Cruz Azul, y duró 22 meses de trabajos continuos. La inversión total superó los 3,500 millones de pesos, de los cuales 2,100 millones provinieron del acuerdo de patrocinio con Banorte. Se realizó una reingeniería profunda: se reubicaron los vestidores para ponerlos contiguos a la zona de entrada de la cancha, se construyó un túnel de medio campo que conecta directamente los vestidores con el césped -exigencia de la FIFA-, se instalaron nuevas butacas, palcos, hospitalities, restaurantes y terrazas panorámicas, y se montaron 2,200 metros cuadrados de pantallas LED. El pasto fue sustituido por uno híbrido, mezcla de natural y sintético, para garantizar drenaje y resistencia durante el uso intensivo del torneo. El estadio reabrió el 28 de marzo de 2026 con un amistoso entre México y Portugal. Su capacidad actual es de 87,523 espectadores.

Partidos memorables del mundo en el Azteca.

Si hay un par de años que definen al Azteca como escenario universal, son 1970 y 1986. En ambos, los dos hombres considerados los mejores futbolistas de la historia encontraron en sus gradas su consagración definitiva.

El 21 de junio de 1970, Brasil venció a Italia 4-1 en la final del Mundial ante más de 100 mil espectadores. Pelé abrió el marcador de cabeza en una jugada que resumía todo lo que el fútbol puede ser: gracia, velocidad e inteligencia en una sola acción. La Copa Jules Rimet quedó en poder del scratch para siempre. Pero el partido que la afición universal recuerda con igual fervor de esa edición no fue la final, sino la semifinal del 17 de junio, cuando Italia venció a Alemania Federal 4-3 en tiempo extra en uno de los duelos físicamente más agotadores de la historia: el "Partido del Siglo". Franz Beckenbauer jugó buena parte del encuentro con el hombro dislocado y vendado. El marcador final quedó inmortalizado en una placa de bronce a las afueras del estadio.

El 22 de junio de 1986, en los cuartos de final del Mundial, Diego Armando Maradona protagonizó en el Azteca dos de las jugadas más polémicas y más brillantes que el fútbol ha visto jamás: "La Mano de Dios" -un gol marcado con la mano izquierda que el árbitro validó- y el "Gol del Siglo", una carrera de 60 metros que superó a cinco jugadores ingleses y al portero antes de depositar el balón en las redes. Argentina venció a Inglaterra 2-1 y cuatro partidos después levantó la Copa del Mundo. El Azteca es el único estadio del planeta donde tanto Pelé como Maradona ganaron un campeonato mundial.

En esa misma edición, el estadio fue testigo de uno de los mejores goles de la historia de los Mundiales: el remate de media tijera de Manuel Negrete ante Bulgaria el 15 de junio de 1986, votado en 2018 como el gol más bello en la historia del certamen y recordado también con una placa conmemorativa en las afueras del recinto.

Los partidos de México: glorias, garra y la maldición del quinto partido.

En México 1970, el Tri vivió su primera gran actuación mundialista en casa. El arranque no fue el esperado: empate sin goles contra la Unión Soviética en la inauguración del torneo, el 31 de mayo, ante un Azteca completamente lleno. Después vino la goleada histórica de 4-0 sobre El Salvador, y el 11 de junio la victoria definitiva 1-0 sobre Bélgica, con gol de Gustavo Peña, que le dio a México su clasificación a cuartos de final por primera vez. Ante Italia, sin embargo, el sueño terminó 4-1.

En México 1986 el Tri vivió su mejor actuación en mundiales. El 3 de junio debutó con victoria 2-1 sobre Bélgica, con goles de Fernando Quirarte y Hugo Sánchez, ante 115 mil espectadores. El 15 de junio, ante esa misma multitud, Negrete y Raúl Servín despacharon a Bulgaria 2-0 en octavos de final. La euforia fue total. Pero en cuartos de final, frente a Alemania Federal, el destino fue cruel: empate sin goles en el tiempo reglamentario y derrota en penales. México se quedó a un paso del quinto partido, fantasma que persigue a la selección hasta hoy.

El Azteca también ha sido testigo de otros momentos del Tri que forman parte de la memoria colectiva. El 25 de julio de 1993, con el estadio lleno, México goleó 4-0 a Estados Unidos en la final de la Copa Oro y marcó 28 goles en el torneo. El 19 de julio de 1999, Cuauhtémoc Blanco marcó el cuarto gol en la final de la Copa Confederaciones, cerrando un 4-3 sobre Brasil que se convirtió en uno de los triunfos más celebrados de la historia reciente del fútbol mexicano. Y el 11 de junio de 2026, ante Sudáfrica, Julián Quiñones marcó en el minuto 9 el primer gol del Mundial, el primero que un jugador de la CONCACAF anota en la apertura de una Copa del Mundo. México ganó 2-0 y el Azteca inauguró su tercera justa mundialista.

Más que fútbol: el estadio como escenario universal.

El Azteca no es solo un recinto de fútbol. Ha sido sede del torneo de fútbol en los Juegos Olímpicos de México 1968, donde la selección mexicana terminó en cuarto lugar, y del primer Mundial Femenil de 1971, pionero en visibilizar el fútbol de mujeres a nivel global. En 1999, más de 100 mil personas se congregaron para recibir a Juan Pablo II en su cuarta visita a México. El 2 de octubre de 2005 se disputó el primer partido de temporada regular de la NFL fuera de Estados Unidos (Arizona Cardinals vs. San Francisco 49ers), con una asistencia récord de 103,467 personas para la liga americana en ese entonces. Michael Jackson ofreció cinco conciertos en el estadio en 1993, y artistas de la talla de U2, Paul McCartney, Luis Miguel y Los Tres Tenores también han ocupado su cancha.

Un dato curioso que pocos conocen: durante la excavación para los cimientos del estadio se encontraron fósiles de mamut. Santa Úrsula guarda bajo su suelo volcánico más de una historia.

Datos técnicos generales.

  • Ubicación: Santa Úrsula Coapa, Ciudad de México. Altitud: 2,200 metros sobre el nivel del mar.
  • Diseño original: Arq. Pedro Ramírez Vázquez y Arq. Rafael Mijares Alcérreca (1962).
  • Constructor original: ICA -Ingenieros Civiles Asociados- (1963-1966).
  • Inauguración: 29 de mayo de 1966. Primer gol: Arlindo Dos Santos (Brasil).
  • Capacidad original: 107,000 espectadores. Capacidad máxima histórica: 115,000 (1986-1998). Capacidad actual: 87,523.
  • Propietario actual: Grupo Ollamani (vinculado a Televisa), con derechos de nombre de Banorte.
  • Nombres oficiales: Estadio Azteca (1966), Estadio Guillermo Cañedo (1997, brevemente), Estadio Azteca nuevamente, Estadio Banorte (2025), Estadio Ciudad de México (Mundial 2026).
  • Remodelaciones: 1985, 1999-2003, 2013-2016, 2024-2026.
  • Inversión en la última remodelación: más de 3,500 millones de pesos.

Sesenta años y cuatro remodelaciones después, el Azteca sigue siendo, como el día de su inauguración, la casa del fútbol mexicano y uno de los estadios más reconocidos del mundo. Su historia no se mide en metros cuadrados de concreto ni en toneladas de acero, sino en los instantes que cambiaron el juego para siempre y que, partido tras partido, siguen acumulándose en sus tribunas.

Preguntas frecuentes sobre el Estadio Azteca

  • ¿Quién construyó el Estadio Azteca y en qué años?

    El Estadio Azteca fue construido por ICA (Ingenieros Civiles Asociados) entre 1963 y 1966, la misma constructora que edificó la Basílica de Guadalupe. El diseño original fue de los arquitectos Pedro Ramírez Vázquez y Rafael Mijares Alcérreca, y la obra fue impulsada por Emilio Azcárraga Milmo. Se inauguró el 29 de mayo de 1966.

  • ¿Cuántas Copas del Mundo ha albergado el Estadio Azteca?

    El Estadio Azteca es el único del planeta que ha albergado tres inauguraciones de Copa del Mundo: México 1970, México 1986 y la Copa del Mundo 2026. Es además el único estadio donde tanto Pelé como Maradona ganaron un campeonato mundial.

  • ¿Por qué se eligió el nombre "Azteca" para el estadio?

    En 1966 el Servicio Postal Mexicano convocó a la población a proponer el nombre del recinto por carta, y la fecha del sello postal determinaría al ganador. El nombre más votado fue "Azteca", propuesto por Antonio Vázquez Torres, de León, Guanajuato, quien recibió como recompensa dos asientos en platea con derecho de uso por 99 años.

  • ¿Cuál es la capacidad actual del Estadio Azteca?

    Tras la remodelación concluida en 2026, la capacidad actual del Estadio Azteca es de 87,523 espectadores. Su capacidad máxima histórica fue de 115,000 personas durante el Mundial de 1986, una de las más grandes del mundo en ese momento.

  • ¿Cuántas remodelaciones ha tenido el Estadio Azteca?

    El Estadio Azteca ha tenido cuatro grandes remodelaciones: en 1985 (rumbo al Mundial de 1986), entre 1999 y 2003, entre 2013 y 2016 (por la llegada de la NFL) y la más ambiciosa entre 2024 y 2026, con una inversión superior a los 3,500 millones de pesos rumbo al Mundial 2026.

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